Salida desde Jerusalén hacia la vecina Belén (ciudad del pan), ciudad natal de Isaí, padre del rey David (Samuel 16:01), y el lugar de nacimiento de Jesús (Mateo 02:01).

Un corto paseo por la Plaza del Pesebre nos lleva hasta la bien conservada Iglesia Bizantina de la Natividad. Construida por primera vez en el siglo cuarto y ampliada en el sexto, el suelo de mosaico original se revela a través de una trampilla en el suelo posterior. A diferencia de la mayoría de las iglesias en Tierra Santa, la Iglesia de la Natividad no fue destruida por los conquistadores persas y musulmanes, aunque la entrada fue reducida en altura obligándonos a agacharnos al entrar.

Si miramos cuidadosamente podemos ver las tenues decoraciones de los cruzados sobre las columnas. Descendiendo hacia la Gruta de la Natividad, vemos la estrella que indica el lugar del nacimiento, con las palabras: “Aquí nació Jesucristo para la Virgen María” en latín. En el lado opuesto están el pesebre y el altar dedicado a los Reyes Magos. Tanto la iglesia como la gruta son ortodoxos.

Al salir pasamos por la pequeña capilla armenia de los Reyes (Magos) y entramos en la Iglesia de los Cruzados dedicada a Santa Catalina. Una vez más descendemos hasta la gruta adyacente a la Gruta de la Natividad, pero que está separada de ella al ser esta parte católica. Es aquí donde San Jerónimo tradujo la Biblia del hebreo al latín, la Vulgata. Hacemos una pausa de un minuto para cantar al menos uno de nuestros villancicos favoritos.

Durante los siglos posteriores a la expulsión de los cruzados se hizo muy poco para mantener la Iglesia de la Natividad, la cual sufrió los daños de un terremoto y un incendio. Se llevó a cabo una restauración parcial durante el mandato británico, y desde 1967 se han llevado a cabo grandes reparaciones bajo los auspicios de los israelíes.

Aunque no sabemos exactamente dónde está el Ángel del Señor que se apareció a los pastores (Lucas 2:8-11) nos detenemos en la capilla en forma de tienda de campaña diseñada por Antonio Berluzzi para disfrutar de los paneles que representan las escenas de la juventud de Jesús.

Al partir vemos en la lejanía el campo de Rut. Aquí es donde Rut la moabita, nuera de Naomi, bisabuela del rey David, cosechaba en los campos de Booz. (Rut 2:01 ff).